El exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, ha ingresado este lunes en la prisión de Soto del Real por orden del juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente, quien ha decretado su ingreso en prisión provisional sin fianza tras imputarle delitos de organización criminal, cohecho y tráfico de influencias relacionados con la trama Koldo. La decisión judicial responde a la solicitud de la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares, quienes argumentaron riesgo de destrucción de pruebas y fuga del investigado.
Durante su declaración ante el alto tribunal, Cerdán se negó a responder a las preguntas del juez y el fiscal, limitándose a contestar únicamente a su abogado. El exdirigente socialista ha negado cualquier implicación en los hechos y ha asegurado ser víctima de una “persecución política”, insistiendo en que los audios que le incriminan están manipulados y descontextualizados. Cerdán ha anunciado que solicitará una prueba pericial sobre esos audios y ha reiterado que su labor política se limitó a negociar con fuerzas parlamentarias para la investidura de Pedro Sánchez.
El magistrado considera que Cerdán actuó como “jefe de la organización criminal” que presuntamente gestionaba la adjudicación irregular de contratos públicos a cambio de comisiones, y sospecha que la trama podría ocultar un “botín” millonario y la implicación de otras personas físicas o jurídicas aún no investigadas. Tras la comparecencia, el juez ha ordenado el ingreso inmediato en prisión, donde Cerdán permanecerá en el departamento de ingresos de Soto del Real durante un máximo de cinco días para ser evaluado antes de asignarle una celda definitiva.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado que el partido actuó con “contundencia” al apartar a Cerdán de sus cargos y ha subrayado que ahora corresponde a la justicia dirimir sus responsabilidades. Mientras tanto, fuentes del PSOE han asegurado que el impacto interno de la crisis está mitigado y han reiterado su compromiso con la tolerancia cero contra la corrupción.
Santos Cerdán se convierte así en el primer imputado por el caso Koldo que ingresa en prisión, en un episodio que marca un punto de inflexión en la investigación y que ha vuelto a situar la corrupción en el centro del debate político español.
