La provincia de Salamanca continúa enfrentando un descenso sostenido en el número de nacimientos, marcando un nuevo mínimo histórico. Según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2023 se registraron solo 1.683 nacimientos según el lugar de residencia de la madre, lo que representa el peor dato desde que se comenzaron a recopilar estas cifras en 1975.
La situación también es preocupante en términos de nacimientos por lugar de inscripción, donde se contabilizaron 1.727 bebés en 2023, muy lejos de los 10.997 registrados en 1945, el máximo histórico de la provincia.
Una caída sostenida a lo largo de las décadas
En los años 70, Salamanca aún presentaba cifras elevadas. En 1975 se registraron 4.856 nacimientos, superados un año después con 4.909. Sin embargo, desde entonces, el número de alumbramientos ha descendido de manera constante, alcanzando su punto más bajo en 2023.
Este declive en los nacimientos se enmarca dentro de un contexto nacional, ya que en toda España se registraron 320.656 nacimientos durante 2023, un 2,6% menos que el año anterior, reflejando la tendencia de envejecimiento demográfico y disminución de la natalidad que afecta al país.
La caída de nacimientos en Salamanca subraya los desafíos demográficos que enfrenta la provincia, un fenómeno que impacta tanto en su estructura poblacional como en su desarrollo socioeconómico.
