La provincia salmantina permanece en nivel 1 de operatividad dentro del Plan de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (INUNCYL), activado por el Gobierno regional el pasado viernes noche ante el temporal que castiga a la comunidad desde finales de enero. Aunque la situación no es tan crítica como en territorios vecinos como Zamora, las autoridades locales han reforzado el seguimiento debido a la alerta amarilla decretada por los servicios meteorológicos, que prevén precipitaciones y nieve en zonas de montaña hasta el final de este sábado.
En cuanto a las lluvias, se esperan acumulaciones de hasta 40 litros por metro cuadrado en doce horas, con posibilidad de granizo y tormentas, elevando el peligro de desbordamientos en el sur provincial. Los efectos de la borrasca ‘Leonardo’ ya son visibles en la capital, especialmente en el área recreativa de La Aldehuela. Allí, la crecida del río Tormes ha anegado tres negocios hosteleros. Uno de los propietarios afectados señalaba este viernes que el agua ha alcanzado un metro de altura en su local, afirmando que no recordaba una subida similar del caudal en las últimas tres décadas. Otros establecimientos cercanos también sufren inundaciones severas que requerirán labores de limpieza profundas.
El temporal ha forzado además el cierre de la estación de esquí de La Covatilla, donde se han registrado rachas de viento de 100 km/h y espesores de nieve que podrían aumentar en 20 centímetros en apenas un día. Los responsables del recinto recomiendan evitar desplazamientos por la peligrosidad de la zona. Paralelamente, la vía que conecta Candelario con La Garganta ha sido cortada por riesgo de hundimientos y desprendimientos derivados de la humedad acumulada.
Sobre el estado del río Tormes a su paso por la urbe, los daños se concentran en el Puente Romano y La Aldehuela. Pese a que el nivel empieza a bajar tímidamente, el impacto en comercios y accesos persiste. Ante este escenario, la presidencia regional ha pedido la declaración de zona catastrófica para las áreas más golpeadas, insistiendo en que la población extreme las precauciones. Aunque la coordinación entre emergencias y seguridad ha evitado tragedias personales en la provincia, el fallecimiento de un operario de vialidad en la provincia de Ávila sirve como recordatorio del peligro real de este temporal para quienes trabajan en el exterior.
