La noche electoral en el País Vasco mostró un claro predominio del nacionalismo, que acaparó casi el 70% de los votos. Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo experimentaron mejoras en sus resultados, aunque con sensaciones contrastadas.
En estas elecciones vascas, el PNV vio un incremento de aproximadamente 16.000 votos, mientras que EH Bildu experimentó un crecimiento sin precedentes, sumando más de 88.000 votos adicionales. Esta situación dibuja un panorama en el que el nacionalismo vasco está más consolidado que nunca.
Para el PSOE, estos comicios representaron un respiro, especialmente después de sufrir pérdidas significativas en las elecciones gallegas anteriores. El desgaste de los primeros meses de la legislatura y el caso de corrupción Koldo habían afectado al partido. Sin embargo, en esta ocasión, el PSOE vasco proporcionó un alivio al partido, permitiendo que sigan formando parte del Gobierno vasco. Eneko Andueza, su candidato, obtuvo 20.000 votos más, traduciéndose en 12 escaños en el Parlamento autonómico, dos más que en la legislatura anterior.
A nivel nacional, la alianza entre el PNV y el PSOE sigue siendo sólida. Tanto el PNV como Bildu son socios parlamentarios esenciales para el Gobierno de Sánchez. No obstante, con el aumento significativo de votos obtenido por Bildu en estos comicios, podría influir en las futuras negociaciones legislativas.
Por otro lado, el PP liderado por Feijóo registró un ligero aumento, sumando un escaño más respecto a las elecciones de 2020. Aunque aspiraban a absorber los votos de Vox para dejarles sin representación, Vox retuvo su escaño por Álava, que ya habían conseguido en las elecciones anteriores. Los populares esperaban ganar dos escaños adicionales, pero solo lograron captar una parte del antiguo electorado de Ciudadanos.
A pesar de estos resultados, el PP no logró ser la pieza clave para la formación del nuevo Gobierno vasco, ya que los votos combinados del PNV y el PSOE fueron suficientes para mantener la coalición de los últimos cuatro años.
Feijóo destacó el crecimiento de Bildu y criticó el «blanqueamiento» realizado por el PSOE, permitiendo este avance. Según el líder del PP, desde la entrada de Sánchez en la política nacional, Bildu ha pasado de tener 18 a 27 escaños, lo que ha posibilitado su fuerte crecimiento.
