El motivo por el que un restaurante de Valladolid tiene que cerrar en las elecciones de Castilla y León «Teníamos todo reservado»

La razón por la que un restaurante de Valladolid bajará la persiana durante las elecciones autonómicas

Actualidad Nacional

El calendario avanza hacia el 15 de marzo, fecha marcada por las elecciones en Castilla y León. Para muchos establecimientos hosteleros se trata simplemente de otro fin de semana con actividad, reservas completas y el ambiente previo al Día del Padre, una celebración que suele impulsar el trabajo en bares y restaurantes. En el restaurante Handy Viandas y Vinos, ubicado en el centro de Valladolid, el próximo fin de semana ya estaba prácticamente asegurado. Las mesas se habían reservado con varios días de antelación, pero la convocatoria electoral ha cambiado por completo la situación.

Lo que iba a ser una jornada intensa de trabajo se ha convertido en un problema difícil de resolver. La propietaria y chef del local, Juana Gómez Sánchez, ha sido designada primera suplente de una mesa electoral. Esta circunstancia ha provocado un contratiempo importante para el negocio. Las reservas han tenido que cancelarse y el restaurante permanecerá cerrado precisamente en uno de los momentos con mayor demanda. Para Juana la situación supone un golpe tanto económico como personal, ya que no solo implica perder ingresos, sino también explicar a los clientes por qué se anulan las reservas cuando el comedor ya estaba completo.

El motivo del cierre durante la jornada electoral

La comunicación oficial llegó días antes indicando que Juana había sido elegida como primera suplente de una mesa electoral. Aunque esta designación no significa necesariamente que vaya a ocupar el puesto durante la votación, la normativa establece que si el titular no se presenta a las ocho de la mañana, el suplente debe sustituirlo. Esa posibilidad genera una incertidumbre que hace inviable abrir el restaurante con normalidad. No puede arriesgarse a iniciar el servicio con el comedor lleno y verse obligada a marcharse repentinamente dejando la cocina paralizada.

Tras conocer la situación, Juana explicó que no es la primera vez que le ocurre algo parecido. En una ocasión anterior ya tuvo que afrontar un problema similar, lo que le hizo comprobar que presentar alegaciones rara vez modifica el resultado final. Entre trámites administrativos, documentación y respuestas que llegan tarde, lo habitual es terminar acudiendo al colegio electoral y dedicar todo el día a esa función.

«No es lo mismo que falte un camarero», explica con resignación. «Siempre puedes encontrar a alguien que cubra el turno, pero mi trabajo en la cocina no lo puede hacer cualquiera». Además, el fin de semana previo al Día del Padre es especialmente importante para el restaurante. Todas las mesas estaban ya reservadas antes de recibir la notificación.

Por qué la ley no considera automáticamente su caso una excusa

Aunque pueda parecer sorprendente, el trabajo en hostelería no se encuentra entre las causas que permiten quedar exento de formar parte de una mesa electoral sin realizar trámites adicionales. La legislación solo concede exenciones automáticas a determinados perfiles profesionales considerados esenciales, como personal sanitario, miembros de protección civil, bomberos o trabajadores directamente relacionados con el propio proceso electoral.

Para el resto de ciudadanos, incluidos autónomos que dependen totalmente de su presencia en el negocio, la única opción es acreditar que la designación provocará un perjuicio grave. En la práctica esto implica demostrar que el restaurante no puede funcionar sin esa persona y que resulta imposible encontrar un sustituto para esa jornada.

Juana reconoce que podría intentar presentar esa solicitud, pero también sabe que la resolución podría no llegar a tiempo. Mientras tanto, los gastos del local —alquiler, suministros o salarios— siguen acumulándose aunque el establecimiento permanezca cerrado.

Una compensación económica insuficiente

Las personas que participan en una mesa electoral reciben una compensación económica cercana a los 76 euros por la jornada completa. Aunque es la cantidad fijada por la normativa, para quienes viven de su propio negocio resulta claramente insuficiente si se compara con los ingresos que puede generar un restaurante durante un fin de semana.

La propietaria considera que el sistema podría funcionar de otra manera si se basara en voluntarios remunerados. Según explica, hay ciudadanos que estarían dispuestos a participar sin necesidad de recurrir a designaciones obligatorias.

El anuncio del cierre también se difundió en redes sociales, donde el restaurante pidió disculpas a los clientes que tenían previsto celebrar el Día del Padre en el local. A pesar del contratiempo, la dueña confía en retomar la actividad pocos días después.

Handy Viandas y Vinos es conocido en la ciudad por platos tradicionales de casquería como callos, morro o caracoles, además de especialidades como el bacalao con tomate. La cocina permanecerá cerrada el día de la votación, pero la intención es volver a abrir y recuperar el ritmo habitual a partir del 17 de marzo.

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