El sindicato mayoritario de maquinistas, SEMAF, ha anunciado la convocatoria de una huelga general en todo el sector ferroviario tras los graves accidentes registrados en los últimos días, tanto en la línea de Rodalies en Cataluña como en el siniestro de Adamuz (Córdoba). El colectivo denuncia un “deterioro constante del ferrocarril” y reclama medidas urgentes para garantizar la seguridad de profesionales y usuarios.
En un comunicado, SEMAF asegura que todos sus integrantes están “devastados” por lo ocurrido y considera “inadmisible” la situación actual de la red, subrayando que es imprescindible actuar de inmediato sobre la infraestructura y los protocolos de explotación. El sindicato explica que, al conocer las primeras informaciones del accidente de Rodalies, trató de impulsar la suspensión del tráfico en la zona mientras se confirmaba el fallecimiento del maquinista del tren siniestrado en Gelida, alcanzado por el derrumbe de un muro de contención sobre la vía.
Entre las medidas iniciales que exige, SEMAF incluye la convocatoria de una huelga general en todo el sector ferroviario, la depuración de responsabilidades penales de quienes debían garantizar la seguridad de la infraestructura y el compromiso de que la reapertura del servicio en Cataluña no se producirá sin garantías suficientes, planteando además que ese mismo criterio se extienda al resto del territorio. El sindicato también pide que, debido a la fuerte “carga emocional” tras los accidentes, aquellos profesionales que no se sientan en condiciones de trabajar lo comuniquen a sus responsables para no prestar servicio en esas circunstancias.
En paralelo, la Generalitat de Cataluña apunta al desprendimiento de un talud como principal hipótesis del accidente de Gelida, donde un tren de la línea R4 de Rodalies chocó contra un muro de contención que se había desplomado sobre la vía en una jornada de fuertes lluvias, causando la muerte del maquinista y dejando 37 heridos. La consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, ha señalado que el servicio de Rodalies seguirá suspendido hasta que se compruebe, mediante “marchas blancas” y pruebas de circulación, que toda la red puede operar con “máxima seguridad”, mientras los heridos evolucionan favorablemente y no se teme por sus vidas.
