El uso de terrazas durante todo el año pierde fuerza en Salamanca. El cambio de hábitos tras la pandemia y el encarecimiento de las tasas municipales han provocado una disminución del 20% en el número de veladores permanentes. Mientras en 2022 había 486 terrazas anuales activas, este invierno solo 388 han solicitado mantener su actividad.
El descenso responde a varios factores. La pérdida de interés por consumir en el exterior, combinada con el cierre progresivo de bares en barrios residenciales y zonas rurales, está afectando al sector. A estos cierres se suman los elevados costes operativos y la dificultad para contratar personal, especialmente en zonas donde la demanda se ha reducido tras la pandemia.
El pasado lunes se retiraron 319 terrazas con licencia parcial, aquellas que solo operan entre marzo y principios de noviembre. De esta forma, se reduce de forma considerable la presencia de veladores en las calles durante los meses más fríos, dejando a los negocios con menor margen para afrontar el invierno.
Desde la Asociación de Hostelería local se reconoce que las tasas han subido, pero también se insiste en que las terrazas siguen siendo fundamentales para muchos negocios, especialmente los más pequeños, que encuentran en ellas una fuente de ingresos adicional. Además, se alerta de la progresiva desaparición de bares en la periferia de la ciudad, una tendencia que recuerda a lo que ocurre en los pueblos más pequeños.
Uno de los puntos más afectados por el cierre parcial es la calle Van Dyck. Considerada Zona de Especial Interés Gastronómico, sus establecimientos pueden instalar terrazas en la calzada debido a las estrechas aceras. Sin embargo, por segundo año consecutivo, no todos pudieron mantener la temporada completa. La falta de espacio para aparcar, agravada por las obras, ha obligado a algunos negocios a retrasar la apertura de sus veladores.
A pesar de todo, los resultados han sido positivos. Javier Gómez, responsable de un conocido local de Van Dyck, destaca que el funcionamiento de las terrazas ha favorecido la contratación de personal, y ha decidido mantener a todo su equipo incluso durante los meses con menor actividad. Considera que, si los trabajadores son eficientes, merece la pena conservarlos durante todo el año.
De cara a las próximas fiestas, los hosteleros de Van Dyck ya planifican la campaña navideña, aunque su gran objetivo es recuperar el Carnaval en el barrio. El evento, tradicionalmente celebrado en la zona, podría regresar con el impulso conjunto de la asociación vecinal y los bares, como medida para dinamizar el entorno y atraer clientes.
El incremento en las tasas de terrazas también ha influido en el cambio de tendencia. En 2024, la subida del 37,4% afectó a los barrios. Este 2025, el aumento se ha concentrado en el centro de la ciudad, donde el coste ha crecido un 59%. Por ello, muchos empresarios están optando por licencias de temporada, más asequibles para sus negocios.
