El concurrido tramo de la autovía A-62 entre Salamanca y Valladolid será ampliado con un tercer carril, mejorando así la circulación en una de las rutas más transitadas por los salmantinos. Esta medida sigue a los recientes trabajos de reasfaltado de la autovía y se espera que, con su implementación, se reduzcan los peligros asociados a la curva en Simancas.
El tramo de 70 kilómetros que conecta estas dos ciudades es un eje esencial para los conductores de Salamanca, especialmente cuando transitan hacia destinos como Valladolid y Palencia, pasando por puntos críticos como Tordesillas y Simancas.
De acuerdo con las cifras del Ministerio de Transportes, más de 4,000 personas diariamente se enfrentan a desafíos en esta ruta, como la limitada velocidad en la curva de Simancas y el enlace en Tordesillas. Sin embargo, el reciente anuncio del BOE garantiza cambios significativos en un segmento de 11 kilómetros, con una inversión de 55,27 millones de euros.
Este nuevo plan incluye la incorporación de un tercer carril en el tramo entre Tordesillas y Simancas, una rectificación de curvas complicadas y mejoras en los enlaces y pasos superiores. También se prevé la eliminación de irregularidades en la antigua carretera N-620 y la remodelación de ciertos accesos.
La A-62, que originalmente fue una carretera convencional duplicada, ahora contempla la ampliación con un carril adicional desde Venta de Baños.
El reciente reasfaltado del trayecto Salamanca-Valladolid ha proporcionado una experiencia de conducción más suave y segura. Además, para finales de noviembre, se espera que comiencen las obras en el tramo que cruza Simancas. Estos trabajos, con una inversión de 162,7 millones de euros, se centrarán en la construcción de un falso túnel de 243 metros. Esta intervención no solo mejorará la seguridad vial, sino que también beneficiará al casco urbano de Simancas, reduciendo las molestias acústicas y visuales y permitiendo la creación de nuevos espacios públicos.
