Se evalúa la viabilidad del corredor hacia Vitoria para trenes con camiones, una iniciativa descartada en 2022
Hace casi dos años, el mapa de autopistas ferroviarias diseñado por Adif dejaba fuera a Salamanca. Pese a su ubicación estratégica en el Corredor Atlántico, la ciudad no figuraba entre las rutas prioritarias para la circulación de trenes con camiones y semirremolques, pensados para agilizar el tránsito de mercancías desde la carretera al ferrocarril. Sin embargo, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias ha mantenido su disposición a incorporar esta conexión si el sector empresarial mostraba interés en la iniciativa.
En este contexto, el Gobierno respondió recientemente a los diputados del Partido Popular por Salamanca en el Congreso, señalando que la lista de corredores del programa Mercancías 30 no excluía otras rutas con potencial comercial. Inicialmente, la transformación del eje Fuentes de Oñoro-Salamanca-Valladolid-Burgos-Vitoria figuraba en los planes del Ejecutivo, pero fue descartada posteriormente. Ahora, el proyecto vuelve a estar sobre la mesa, aunque con una visión parcial respecto a su concepción original.
El documento final de Mercancías 30, fechado en mayo de 2022, contempla duplicar la cuota de transporte ferroviario de mercancías antes de 2030. Entre los itinerarios propuestos se menciona la conexión entre Medina del Campo y Portugal a través de Salamanca y Fuentes de Oñoro. En esta línea, Adif estudia recuperar parte del plan, considerando la activación de una autopista ferroviaria entre Salamanca y Vitoria. «Se está evaluando su viabilidad tras el interés expresado por el Ayuntamiento de Salamanca mediante su sociedad Zaldesa», apuntan fuentes de la entidad ferroviaria.
El Ayuntamiento no solo ha realizado una solicitud formal, sino que también ha recabado el respaldo de 13 grandes empresas asentadas en la provincia, interesadas en esta mejora logística. Cada una ha presentado una carta argumentando la necesidad de esta infraestructura, cuyo punto de partida sería el Puerto Seco de Salamanca, con destino final en el norte de Europa. «Esta alternativa permitiría transferir al ferrocarril parte del tráfico de camiones procedentes de Portugal», añaden desde Adif.
Aunque aún no hay una decisión definitiva, tanto Adif como el Consistorio confían en que el proyecto prospere. Un factor clave es que la activación de la autopista ferroviaria entre Salamanca y Vitoria requeriría únicamente la adaptación del tramo entre el Puerto Seco y Medina del Campo, ya que el resto del recorrido hasta el País Vasco ya cuenta con planificación previa para su adecuación.
Desde el ámbito municipal, se subraya que las intervenciones necesarias en la línea entre la plataforma intermodal y Medina del Campo serían mínimas, debido a las características del terreno y la infraestructura actual. Para que una autopista ferroviaria funcione, es esencial que permita la circulación de trenes de gran gálibo capaces de transportar camiones y semirremolques, lo que implica que los pasos superiores deben contar con altura suficiente. En este caso, la ausencia de túneles en el tramo facilitaría su adaptación sin dificultades significativas.
En el informe remitido por el Ayuntamiento a Adif, el gerente de Zaldesa, Pablo Hoya, destaca que esta conexión no solo mejorará la integración con los corredores logísticos europeos, sino que también representa un compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia del transporte. Reducirá emisiones y costes, posicionando a Salamanca y su provincia como un nodo clave en la logística ferroviaria.
Conexión con uno de los mayores puertos franceses
Aunque el corredor ferroviario en estudio tiene como referencia Salamanca y Vitoria, este no es su destino final. Más allá de la conexión con el Levante español y del aprovechamiento de los flujos de mercancías desde los puertos portugueses de Aveiro, Leixões y Figueira da Foz, la propuesta municipal apunta a una conexión ferroviaria que enlace Salamanca con el norte de Europa a través de Vitoria (Jundiz).
El objetivo final es establecer un vínculo directo con uno de los puertos más importantes de Francia, el Puerto de Le Havre. Con una superficie de aproximadamente 10.600 hectáreas y una extensa red de vías ferroviarias, este enclave dispone de terminales especializadas en la carga de granel sólido y desempeña un papel fundamental en el comercio y la logística internacional.
