Por segundo día consecutivo, la provincia ha estado este miércoles bajo un aviso meteorológico por calor intenso, una situación que se decreta cuando las temperaturas máximas alcanzan los 36 grados. Ante esta coyuntura, tanto el Ayuntamiento como diversas empresas han puesto en marcha sus respectivos protocolos de prevención de riesgos laborales para salvaguardar la salud de sus empleados.
Este plan de acción abarca a un amplio espectro de personal municipal, incluyendo a los equipos de mantenimiento, deportes, iluminación artística, medio ambiente, Policía Local y Bomberos. A estos se suman los trabajadores del sector de la construcción, cuya jornada laboral se desarrolla mayoritariamente al aire libre. Las autoridades municipales y las empresas involucradas han comunicado a sus plantillas una serie de directrices y medidas esenciales para mitigar los riesgos asociados a las elevadas temperaturas, en especial el temido golpe de calor. Entre estas recomendaciones se incluyen: la utilización de vestimenta amplia, ligera y de colores claros, siempre que la naturaleza del puesto lo permita; la provisión de espacios adecuados para refrescarse; el suministro constante de líquidos para asegurar una hidratación adecuada; la protección de la cabeza mediante gorras o sombreros; la prohibición del trabajo individual para fomentar la supervisión mutua entre compañeros; la priorización del trabajo en zonas de sombra siempre que sea factible; y la instalación de toldos o sistemas de protección solar cuando sea necesario.
Adicionalmente, se ha enfatizado la importancia de supervisar de cerca todas las labores realizadas en el exterior, prestando especial atención a aquellos empleados considerados como «personas trabajadoras especialmente sensibles» ante las altas temperaturas. Estas directrices clave han sido proporcionadas tanto por el Consistorio como por la Agrupación Empresarial de la Construcción (Aconsa) y se alinean con el protocolo nacional de la Confederación, al cual se adhiere la Asociación de Empresarios Salmantinos de la Construcción (Aescon).
Manuel Prieto, presidente de Aescon, señaló que, aunque no está formalmente estipulado en el convenio colectivo, «la mayoría de las empresas aplican un horario de verano de 7 u 8 de la mañana a 3 de la tarde» como una medida complementaria para proteger a los trabajadores. Por su parte, Javier Tamames, presidente de Aconsa, destacó que se proporciona a todos los empleados «todas las herramientas y la información» necesarias para prevenir los efectos adversos derivados de las altas temperaturas, reforzando así el compromiso con la seguridad y el bienestar laboral durante episodios de calor extremo.
