Suspendido "a divinis" el sacerdote que participa en la actual edición de "Gran Hermano"
El Padre Luis Carlos Araujo Moraes, superior general de los Misioneros del Sagrado Corazón, en una nota fechada en Roma el 19 de diciembre, ha declarado la suspensión de Juan Antonio Molina Sanz, sacerdote concursante de la edición "12+1".
Según explican desde la web infocatolica.com, ya es efectiva la suspensión "a divinis" (de lo divino, de realizar actos eclesiásticos") por parte del Padre Juan Antonio Molina Sanz hacia Juan Antonio Molina Sanz debido a su participación en la actual edición el programa "Gran Hermano". Según estas fuentes, el Padre Araujo "pidió expresamente al sacerdote suspendido que no accediera a formar parte de los concursantes de dicho programa, advirtiéndole de las consecuencias que tendría su desobediencia".
El decreto por el que Molina es suspendido de este cargo ya está publicado en la web de la archidiócesis de Barcelona. Estas medidas se han llevado a cabo después de haber constatado que el Padre Juan Antonio Molina Sanz "ha expresado su voluntad de participar en le programa televisivo “Gran Hermano” en contra de una orden explícita de su Provincial, el P. Wilfredo Arribas Sancho, MSC, y después de haber informado al P. Juan Molina por medio de su Provincial y directamente por correo electrónico de los efectos negativos que esta participación podría tener para él mismo, para la congragación y para la Iglesia", detallan desde la congregación.
Por esta pena, a. Juan Antonio Molina Sanz le está prohibido a partir de ahora realizar todo trabajo pastoral por los fieles, así como realizar la celebración pública de la Eucaristía y la predicación a los fieles. Tampoco podrá confesar a los fieles, tal y como apuntan desde la web de la diócesis de Barcelona.
UNA SANCIÓN TEMPORAL
"Esta pena tendrá efecto desde el momento en que el P. Juan Molina desobedezca la orden de su Provincial y participe en la programación del programa televisivo", explica el documento. Es una sanción temporal que tiene como finalidad de suscitar en el P. Molina "un deseo sincero de cambio y conversión. Ella durará hasta que sea oficialmente revocada por decreto contrario", tal y como aparece especificado en el escrito.
El Padre Molina, según añaden las fuentes de la archidiócesis, fue informado que los efectos de esta pena también quedan suspendidos cada vez que sea necesario de atender a los fieles en peligro de muerte según el Canon 1335.
Además emiten una súplica desde los Misioneros del Sagrado Corazón mediante la que piden a las autoridades eclesiásticas "y sobre todo a los obispos más implicados que vigilen para que el P. Molina respete este decreto en el espíritu en que fue dado, es decir, para la protección de los fieles y en vista de su propia conversión".









