Entre hombres y animales
Hoy en día todavía existe una lacra social que merma nuestra sociedad.
La violencia de género mata cada cada año a decenas de mujeres inocentes que, sin comerlo ni beberlo, sufren abusos, tanto físicos como psicológicos, por parte de sus parejas. Ya sea por miedo o porque, pese a todo, siguen enamoradas de sus parejas, las mujeres no denuncianan, no toman la iniciativa de levantar el teléfono, marcar el 016 y acabar con la pesadilla. Una pesadilla de la que muchas no se despiertan nunca.
Supuestamente, estamos en una sociedad "desarrollada". Vivimos en el primer mundo y presumimos de estar mucho más avanzados que otros países. Es cierto que aquí no está permitido apedrear mujeres, pero sigue habiendo locos que matan a sus parejas o exparejas sin ninguna razón y lo justifican como una “enajenación mental transitoria” cuando llega la hora del juicio.
Personalmente, me gustaría que hubiese una reforma en el código penal. Las condenas por violencia de género deberían endurecerse seriamente. Esos que se hacen llamar “hombres”, pero que yo considero animales, se toman la libertad de amargar la vida de la persona a la que, supuestamente, quieren o han querido y ponen punto y final a la misma cuando lo consideran. Hoy, 25 de noviembre, Día Mundial Contra la Violencia de Género, es momento de alzar nuestras voces, solidarizarnos y denunciar este problema con el que día a día abren el apartado de sucesos. ¡Basta ya!









