Indignante manipulación
El tratamiento informativo que los diarios impresos de Salamanca han dado a la acampada del Movimiento 15-M en la Plaza Mayor roza la más burda manipulación periodística.
La acampada de los indignados supone el ejercicio de un derecho fundamental como es el de reunión y manifestación, y ha sido debidamente comunicada a la Subdelegación del Gobierno, única autoridad competente para prohibir una reunión, de acuerdo con la Ley Orgánica reguladora del derecho de reunión, si existen razones fundadas de que puedan producirse alteraciones del orden público, sin que el informe del Ayuntamiento sea vinculante.
Sin embargo, lejos de explicar el procedimiento de la convocatoria o ahondar en las razones de la acampada, los diarios impresos se han limitado a criminalizar a los indignados, defendiendo la prohibición del ejercicio de un derecho fundamental en titulares y noticias que sólo deberían informar con rigor y veracidad.
Uno de los argumentos utilizados por los diarios consiste en un supuesto perjuicio para la imagen de la Plaza Mayor, el daño al turismo para la ciudad y las dificultades para la carga y descarga. Nada dijeron, en cambio, de otros acontecimientos celebrados en la Plaza Mayor y otros espacios públicos que implicaron la colocación de infraestructuras pesadas e incluso la perforación del suelo (escenarios, circo, casetas, la Vuelta ciclista, Nochevieja Universitaria, etc.). En cualquier caso, por encima del gusto y los prejuicios estéticos de los directores de los periódicos salmantinos, siempre subjetivo, se sitúan los derechos fundamentales de las personas.
Invocan estos periódicos varias ordenanzas municipales, interpretadas torticeramente, para justificar la prohibición de la acampada, pero estas normas reglamentarias no pueden cercenar los derechos fundamentales de reunión y a la libertad de expresión, reconocidos en la Constitución Española, como ha venido aclarando la jurisprudencia.
El derecho a la información que tienen todos los ciudadanos precisa de medios de comunicación más comprometidos con una mínima ética periodística y los principios y valores del Estado Social y Democrático de Derecho. Señalamos a los directores y consejeros de estos medios como responsables de un verdadero ataque a la democracia por su insoportable afán de manipulación informativa.
El Movimiento 15-M ha tenido la gran virtud de avivar el debate público y fomentar la toma de conciencia ciudadana ante la gravedad del actual ataque a la Democracia y el Estado de Bienestar. Desde la prensa local se ha llegado a afirmar que “el monumento no es lugar para debate”, lo que evidencia una escasa cultura democrática. El ágora griego, reminiscencia de nuestras plazas públicas, constituía el lugar central de la vida política de la polis. Hoy, gracias al Movimiento 15-M, la ciudadanía recupera los espacios públicos para debatir y expresarse. He aquí la única causa de esta indignante manipulación informativa: el miedo a la democracia.
Miguel Ángel Andrés Llamas y Felipe Ramos Pérez










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