Victoria Álvarez: “El amor es capaz de vencer a la muerte”

Charlamos con la autora de "Hojas de Dedalera", una novela de amor sobrenatural narrada en el Londres de 1888 con una temática intrigante a la par que atrayente.
Victoria Álvarez ha publicado su primera novela bajo Ediciones Versátil. La salmantina cumple así su sueño, tal y como nos cuenta en esta entrevista, pero todavía hay mucho por hacer. Ha terminado hace poco su segunda novela y ya está embarcada en la promoción de "Hojas de Dedalera". Entre todo este trabajo Victoria sacó un hueco para hablar con nosotros sobre todo esto. Además nos cuenta algunos entresijos de su novela, la gran acogida por parte del público y cómo recibió la noticia de que iba a ser publicada... Os dejamos con la autora, Victoria Álvarez.
P: Para empezar… ¿De dónde surge la idea de escribir Hojas de dedalera?. Y en cuanto al título, cuéntanos ¿barajaste otras opciones?
R: La idea de escribir esta novela surgió de mi deseo de recrear una historia de amor sobrenatural en el Londres espiritista de finales del XIX. Durante los primeros meses no sabía muy bien cómo llamar a este libro. Estuve barajando diferentes títulos hasta que escogí “Hojas de dedalera” por ser un recordatorio constante de la planta de la que se extrae la única sustancia que puede mantener con vida a la protagonista debido a sus problemas de corazón. Me pareció un motivo recurrente en la trama, además de un título bastante enigmático.
P: ¿Por qué has escogido el Londres de 1888, la época Victoriana, para ubicar tu libro?
R: Porque es la época en la que me hubiera gustado vivir. La mayoría de las novelas que suelo leer están ambientadas en ese siglo, y tenía muchas ganas de hacer lo mismo con mi propia historia. Además el año concreto de 1888 resulta de lo más interesante por ser el momento en que se produjeron los crímenes de Jack el Destripador, algo importante dentro de la trama.
P: ¿Cómo construiste los personajes de Annabel y Víctor?
R: Estos dos personajes nacieron la misma tarde en la que se me ocurrió la historia. Me han preguntado más de una vez si están inspirados en alguien real, pero la respuesta es que no surgieron más que de mi imaginación. Ambos forman una especie de personaje conjunto porque se complementan de una manera muy interesante. Annabel es más seria y racional, y se toma muy en serio su trabajo; Victor es mucho más dicharachero y divertido. La verdad es que me lo pasé muy bien desarrollando sus personalidades. Les tengo mucho cariño a los dos.
P: Cuéntanos un poco más de la onomástica que recorre tu libro: ¿tienes algún referente para los nombres propios de tu novela?
R: Los referentes son sobre todo literarios. Hay homenajes a Jane Austen como los apellidos Willoughby y Dashwood, a Wilkie Collins en nombres como los de las hermanas Laura y Marian, a Lord Byron en Ada, a Edgar Allan Poe en Annabel... pequeños guiños que los lectores interesados en la literatura del siglo XIX reconocerán de inmediato.
P: Tras leer tu novela, el lector se da cuenta enseguida de la gran labor de documentación que hay detrás: Jack el destripador, el Londres de finales del XIX, las numerosas referencias artísticas a pintores como Dante Gabriel Rossetti o modelos como Elizabeth Siddal… ¿Qué hay de ti en todas estas referencias? ¿Qué hay de la Victoria Álvarez del siglo XXI en la época de Annabel Lovelace? Y, sobre todo, ¿qué hay de Annabel Lovelace en Victoria Álvarez?
R: Hay mucho de mí en todo lo que has comentado. Una vez leí en una entrevista a Carlos Ruiz Zafón que “lo que escribes es lo que más se te parece”. Supongo que si te implicas mucho en la redacción de una novela es inevitable que aparezcan una serie de temas que te interesan de manera personal, como ocurre en este caso con los pintores de la Hermandad Prerrafaelita. Y en cuanto a mis similitudes con Annabel... creo que se limitan al color de los ojos y a lo cabezotas que podemos ser en según qué ocasiones. ¡Ella es mucho más valiente que yo!
P: Uno de los temas esenciales de tu novela es el espiritismo. ¿Qué nos puedes decir sobre esto? ¿Crees en ello?
R: Creo que el ser humano es demasiado grande para desaparecer por completo después de morir. Pero de ahí a creer en la capacidad de las médiums para contactar con las almas de las personas que han fallecido hay un buen trecho. Sinceramente, no sé muy bien qué pensar sobre esto. Siento mucha curiosidad por el tema pero también mucho respeto, así que por el momento mi fascinación se queda en lo teórico. Nunca me atrevería a hacer una ouija.
P: Si tuvieras que resumir con una palabra tu primera novela, ¿cuál sería?
R: Con una palabra, no lo sé. Es difícil escoger una sola. Si pudiera hacerlo con una frase sería: “El amor es capaz de vencer a la muerte”. Creo que es la idea que realmente define a esta novela.
P: En cuanto a las escenas, cuéntanos cuál te ha costado más escribir, y cuál te gusta especialmente.
R: La más dura ha sido sin duda la protagonizada por Annabel y por su tío al comienzo del capítulo IV, y sobre la que no diré nada más para no adelantar detalles de la trama a los lectores. Y en cuanto a mi favorita, curiosamente, es una que no ocupa más que unas líneas, algo que a lo mejor no le ha llamado la atención a los demás pero que a mí me encantó poder escribir. Se trata de un momento en el que Victor está enseñando a bailar a Annabel. No llega a tocarla en ningún momento, pero me pareció precioso que no necesitaran más contacto para tener una relación amorosa tan auténtica como la de dos personas que se encontraran con vida.
P: Cuéntanos qué significa para ti la publicación de esta primera novela.
R: Aunque suene a tópico, un sueño hecho realidad. Llevo desde los nueve años imaginando este momento y aún me cuesta creer cada mañana que realmente me esté sucediendo a mí.
P: ¿Cómo ha sido la acogida del libro por parte de los lectores?
R: Muy buena, realmente. Mucho mejor de lo que me había atrevido a imaginar. Hace unos días, en la presentación en la Casa del Libro de Madrid, una chica me dijo que hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una historia. Para mí eso es lo que realmente le da sentido a mi esfuerzo.
P: ¿Qué sentiste cuando te dijeron desde Ed. Versátil que te iban a publicar?
R: Una mezcla de vértigo y de euforia. Recuerdo que leí el email de mi editora justo antes de marcharme a un congreso al que llegaba tarde, y durante todo el camino no fui capaz de dejar de llorar y de reír al mismo tiempo. Creo que el taxista pensó que estaba mal de la cabeza.
P: ¿Cómo ves el mundo literario actual? ¿Es difícil llegar a ser publicado?
R: Es muy difícil, pero no imposible. A los autores jóvenes que quieran probar suerte en esto les recomiendo que se armen de paciencia y que no dejen nunca de luchar por lo que quieren. Si se esfuerzan de verdad, intentándolo una y otra vez, lo lograrán cuando menos se lo esperen.
P: ¿Tienes algún otro proyecto literario en mente?
R: Hace unas semanas terminé una nueva novela, la novena que he escrito. Es pronto para decir nada, pero... ¡espero que pueda ver la luz igual que Hojas de dedalera!
P: ¿Tratas otros géneros además de la novela? ¿Te atreves con los microrrelatos o relatos cortos que están tan de moda ahora?
R: He escrito algunos relatos, pero no me convenció demasiado el resultado. No se me da bien resumir en unas cuantas páginas una historia. Decididamente me quedo con la novela.
P: Y para terminar, nos gustaría hacerte una serie de preguntas cortas. La primera, ¿cuál es tu autor favorito?
R: Oscar Wilde.
P: Un libro que siempre tienes "en mente".
R: El Conde de Montecristo.
P: Un tema sobre el que nunca escribirías.
R: Política.
P: Lo mejor y lo peor de escribir una novela.
R: Lo mejor es el momento en que te das cuenta de que has dado forma a los personajes y por fin están completamente preparados para avanzar por el tablero. Y lo peor, los días en los que no consigues poner en palabras lo que quieres contar. Esas épocas de sequía son realmente espantosas.
P: Un sueño por cumplir.
R: Conocer personalmente a J. K. Rowling.
P: Para concluir: ¿Cuáles son tus planes para esta novela? ¿Cómo va a ser la promoción?
R: Pues hemos tenido tres presentaciones hasta la fecha, la última en la Casa del Libro de Madrid el pasado viernes. Antes hicimos lo mismo en Salamanca y en Barcelona, y me imagino que visitaré más ciudades aunque por el momento no me han informado de nada más. ¡Estoy deseando conocer a más lectores seducidos por las hojas de la dedalera!









