35 años de la Ley para la Reforma Política
El referéndum celebrado el 15 de diciembre de 1976 dio como resultado el "sí" del 94% de los votantes al proyecto de reforma política, en las primeras elecciones libres desde febrero de 1936.
Nos referimos al término"libres" aludiendo a que el resultado era el real, tras el recuento de votos. No cabía duda alguna de la cifra obtenida, al contrario de lo que pasó con los dos referendums que tuvieron lugar durante el régimen franquista. Por eso se dice que los españoles, tal día como hoy hace 35 años, dieron el primer paso hacia la democracia.
UN "SÍ" ABRUMADOR: 94,17%
Así, el miércoles 15 de diciembre de 1976 se celebró en España el referéndum por el cuál se planteaba a los españoles la aprobación o no de la Ley para la Reforma Política aprobada en las Cortes. La pregunta planteada fue "¿Aprueba el Proyecto de Ley para la Reforma Política?". El resultado final fue la aprobación del proyecto, al recibir el apoyo del 94,17% de los votantes. Al referendo acudieron a votar el 77,8 % de los electores.
Aceptaron en referéndum la Ley para la Reforma Política a pesar de los partidos de izquierda, que todavía no terminaban de confiar en el Gobierno de Suárez. Pedían la abstención "porque un referéndum sin libertad es un referéndum sin democracia", mientras que otros sectores pedían el voto negativo porque "Franco habría votado no".
Pero ¿cómo mover la propaganda a favor o en contra del voto? En 1976 el Gobierno utilizó todos sus recursos para pedir el "sí" a los españoles, mientras los partidos de la oposición buscan canales alternativos, al carecer de métodos de comunicación tradicionales. Así, pintadas y graffitis llenan las calles, así como los carteles y octavillas pidiendo en "no". Se inicia entonces una guerra escondida, y las pintadas en las paredes adquieren otra tónica al ser modificadas por las noches. Algunos muros pidiendo la abstención pasan a mostrar la frase "Abstención es incultura" o "Abstención es cobardía". Los tan leídos "No votes" se convertirían en "No votes no".
NO FUE UN PLEBISCITO DEMOCRÁTICO
Esta votación no fue puramente democrática, ya que las fuerzas de la oposición todavía no están legalizadas. Esto quiere decir que sólo existió una campaña: la que promovía la participación y el voto, bajo el lema "Habla, pueblo, habla".
Los llamamientos a la abstención de las fuerzas de la oposición, eran toleradas, pero no legales. Miguel Herrero de Miñón, Circula funcionario entonces del Ministerio de Justicia lo explicó así: "No es, sin duda, un referéndum democrático, puesto que no existen las libertades propias de la democracia; pero es un referéndum para establecer la democracia y las libertades que le son propias".
A pesar de todo, la participación electoral ascendió al 77,4%. La Ley para la Reforma Política obtuvo el respaldo del 94,17% de los votantes, tal día como hoy, hace 35 años.









